Trabajadores ‘quemados’: el Gobierno ignora a la OMS y se resiste a considerar el ‘burnout’ enfermedad laboral


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La organizacin reconoce desde enero la dolencia como una enfermedad derivada del trabajo, mientras que Espaa se resiste a dar el paso

Yolanda D
Yolanda Daz, en una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.E. Parra

A pesar de que desde enero de este ao la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) ya reconoce el desgaste profesional (conocido popularmente como burnout) como una enfermedad laboral, Espaa an no ha dado el paso para incorporar esta forma de estrs en su listado. CSIF, el sindicato mayoritario de los funcionarios, exige al Ministerio de Trabajo y Economa Social que escuche a la OMS y que proteja contra una enfermedad que, aseguran, afecta a uno de cada cinco trabajadores, especialmente entre profesionales del sector sanitario, docentes y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

El trmino burnout se puede traducir como ‘desgaste’ o ‘agotamiento’, pero tambin como un ms castizo y reconocible ‘quemarse’. «Es el resultado de una presin de estrs prolongada y vinculada al puesto de trabajo», resume Alberto Ribera, mdico, economista y profesor de IESE que trabaj en la Organizacin Mundial de la Salud. Es decir, si el estrs proviene de situaciones personales, no entrara en esta clasificacin, pero tampoco se puede equiparar a un episodio concreto de ansiedad, sino que se prolonga en el tiempo y conlleva un agotamiento emocional, fsico y psicolgico.

La dolencia puede afectar a cualquiera, aunque coincide con CSIF en sealar a sanitarios y docentes. En general, describe, se pueden agrupar los factores que propician el desgaste laboral en seis grandes categoras: «la desproporcin entre las exigencias y los recursos en el trabajo, el sentirse excesivamente controlado, la falta de reconocimiento (tanto a nivel de salario, como a nivel emocional), el sentido de comunidad (si no tienes sentido de pertenencia), la sensacin de injusticia o nepotismo y el conflicto de valores (es decir, mis valores estn en conflicto con los de mi empresa o mi jefe)». La pandemia ha convertido en gasolina varios de los ingredientes de este cctel que para muchos es ya molotov.

La nueva calificacin, explica el experto, «tiene todo el sentido del mundo». De hecho, le sorprende que en Espaa an no forme parte del cuadro de enfermedades profesionales, mxime cuando en la ltima reforma la OMS ya lo haba definido como tal.

«No se da suficiente importancia a las consecuencias que tienen condiciones de trabajo psicolgicamente muy duras y que acaban quemando», apunta Ribera, que ve en esto uno de los motivos por los que el pas no ha movido ficha. «Otro sera que todava persiste, lamentablemente, el estigma social frente a los sndromes de tipo psicolgico o mental«, destaca. Tampoco cree que las empresas deban temer esta posibilidad o su abuso por parte de los profesionales: «No es justificado, desde mi punto de vista, pues con cualquier medida habr alguien que pueda abusar de ella y no tendra que ser un motivo para ignorar esa posibilidad».

Desde CSIF sealan una tercera pata en este problema: es caro. El cambio no es menor, ni lo seran sus consecuencias de producirse en Espaa, tanto para empresas como para empleados. Lo que hizo la OMS fue trasladar el burnout de la clasificacin Z73 («problemas relacionados con la dificultad en el control de la vida») a un nuevo captulo que recoge «problemas asociados con el empleo y el desempleo». Dentro de esta categora, se convierte en el Sndrome de desgaste profesional y se codifica como QD85. La organizacin dio un ya cumplido plazo de 18 meses para adecuar a la legislacin de cada pas este reconocimiento de enfermedad profesional.

A grandes rasgos, lo que esto supondra, y lo que reclama CSIF, es que los trabajadores que lo experimenten tengan bajas al 100% y puedan ser protegidos a lo largo de toda su vida de las secuelas que puedan tener.

«Lo suyo sera que Espaa hubiera metido esta enfermedad dentro de su cuadro de enfermedades profesionales, pero no lo ha hecho porque cuesta mucho actualizar el cuadro», denuncia Encarna Abascal, Secretaria Nacional de Prevencin de Riesgos Laborales del sindicato. «Pasa como cuando hemos querido solicitar el reconocimiento del covid como enfermedad profesional, que tiene que protegerte a lo largo de toda tu vida, todas las secuelas que se tengan, las bajas al 100%… Entonces, claro, es dinero», sentencia.

En opinin de Abascal, el hecho de ser enfermedad laboral facilitara que los mdicos reconociesen el problema y diesen bajas acordes a l. «Hay gente que no puede ms, les dan una baja y vuelven a trabajar y ya est; te arreglas con tu vida como lo tengas que apaar«, lamenta.

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