Toni Bou, el campeón eterno de trial: “Lo que estamos viviendo es irreal” | Deportes



“Me retiro porque ya he visto que es imposible derrotarle”, bromeaba el año pasado Takahisa Fujinami ante su inminente despedida. El japonés, campeón del mundo en 2004 y una de las numerosas víctimas del invencible Toni Bou, terminó por acostumbrarse a competir por la segunda plaza de la disciplina, dominada sin fisuras por el piloto de Piera desde 2007. Desde entonces, encadena 32 títulos mundiales y muy pocos resbalones: en 260 pruebas ha dejado de subir al podio en tan solo 6 ocasiones, y en total acumula ya más de 200 triunfos. En la primera jornada del TrialGP de Italia, la segunda posición le bastó para revalidar una vez más el título outdoor, dos semanas y media después de ganar la modalidad indoor. Tiene 16 de cada.

A sus 35 años, todavía le sorprenden en las celebraciones. Una entrevista de su hermana en Catalunya Ràdio hasta le ha emocionado. “Cada vez es más complicado, y mantener la motivación es difícil”, reconoce desde Ponte di Legno a EL PAÍS. “Lo que estamos viviendo es irreal y en algún momento sé que se acabará”. Se le ha pasado por la cabeza más de una vez qué hacer cuando pierda, pero no le da muchas vueltas y se queda con la fortuna que le ha acompañado hasta ahora: “Sería surrealista quejarme cuando ocurra, yo me lo paso bien haciendo esto, y cuando no sea así me retiraré”.

Empezó bien pequeño en trialsin (ahora trial bici), algo que le dio una robustez física sobre la que ahora sustenta su imperio. También ha moldeado, entreno a entreno, una técnica que le permite completar casi sin errores sus rondas, aunque justo antes del alirón, este sábado, sufrió un percance poco habitual al resbalar pedrusco abajo. Le queda todavía redondear el curso intentando ganar mañana, aunque lo ve difícil después de las celebraciones de esta noche. La edad y las caídas no perdonan, y a la receta ha añadido estos últimos años una buena dosis de gimnasio para mantener a raya las lesiones. Aunque no los ha contado, sabe que sobrepasa los 300 días sobre la moto año tras año.

“Para él está bien, y solo nos queda felicitarle, pero para el resto es desesperante”, reconoce a este periódico Jordi Tarrés, siete veces campeón del mundo y ahora director de su propio equipo, el Spea Trial Team. El expiloto pide más medidas para igualar la contienda y dar alicientes al público, pero en el pasado tampoco eso evitó el dominio de Bou en la disciplina. En 2014, la Federación Internacional de Motociclismo llegó a rebajar la dificultad de algunos tramos para evitar su dominio avasallador, y ni con esas dejó de ganar. Su moto 4T, distinta al resto, y la estructura más potente del mundial a disposición suya, son otras claves de su éxito. “Sigue teniendo ventajas, pero si lleva 16 años seguidos ganando es que no las necesita”, reconocen sus rivales.

A Italia se ha acercado parte de su familia y amigos, pero el campeón dice que la fiesta grande llegará en Andorra, el próximo 8 de octubre, última prueba del calendario de X-Trial y también su hogar desde hace muchos años. “Suerte que son moteros, por eso me entienden y todo es más fácil”, dice de los suyos. De su equipo, parte integral de su éxito, todo son elogios: “La clave es rodearte de gente que te ayuda y confía en ti, que quiere lo mejor para ti”. A pesar de que jóvenes talentos como Jaime Busto o Gabriel Marcelli suben fuerte, él todavía tiene cuerda para rato.

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