Rodolfo Hernández elige como su candidata a vicepresidenta a una periodista afín al uribismo | Internacional


La periodista Paola Ochoa y el candidato a la presidencia de Colombia Rodolfo Hernández.
La periodista Paola Ochoa y el candidato a la presidencia de Colombia Rodolfo Hernández.

El candidato a la presidencia de Colombia Rodolfo Hernández ha elegido como su fórmula a vicepresidente a Paola Ochoa, una periodista cuyas posiciones conservadoras suelen convertirse en tendencia de redes sociales del país andino con sus respectivos memes y chistes.

Polémica y ruidosa en redes. El universo de esta comunicadora, que hasta ahora hablaba cada mañana en la radio sobre economía, es el mismo en el que se ha crecido Hernández, conocido como el “millennial de 76 años”, quien se mantiene al margen de las grandes coaliciones y se posiciona por ahora como segundo en las encuestas a la presidencia de Colombia, después de Gustavo Petro. En eso son similares. Hernández es un ingeniero que habla sin tapujos y en 2016 le dijo a un medio que “era seguidor de un gran pensador alemán que se llama Adolfo Hitler”, aunque recientemente aseguró que había tenido un lapsus.

Ella viene de los medios de comunicación tradicionales y es representante de una élite privilegiada, como lo admitió en una crónica en la que contó la primera vez que, siendo estudiante universitaria, subió a un bus de transporte público porque el conductor de su padre no pudo recogerla. Administradora de la Universidad de los Andes y con un posgrado en periodismo, ha sido redactora de economía de Semana, directora de la revista Dinero y columnista del diario El Tiempo. Hasta hoy fue parte de la mesa de panelistas de Blu Radio, desde donde asumía posiciones controversiales. Fue precisamente un compañero de la emisora quien dio la noticia, que hasta ahora no ha sido confirmada por el candidato ni por ella.

Una de sus polémicas más recordadas fue cuando propuso que no se vacunara contra la covid en primer lugar a las personas mayores porque “¿para qué gastarse las primeras dosis en los más viejos y enfermos?”. En su columna, publicada en enero de 2021, se preguntó también: “¿Tiene sentido administrar primero la vacuna entre quienes tienen mayores probabilidades de morir? ¿No deberíamos suministrarla entre quienes tienen toda una vida por delante? ¿Jóvenes y adolescentes, por ejemplo?”.

Sin embargo, su pico de críticas llegó en medio del estallido social contra el Gobierno de Iván Duque. Mientras en Cali caían asesinados jóvenes, ella hablaba en la radio de una amiga cuyos hijos veían pasar aviones desde una piscina en un barrio acaudalado de la ciudad. “Se sentía como en la película La vida es bella, en la Segunda Guerra Mundial en la que un papá trata de entretener a su hijo en medio de un campo de concentración diciéndole que todo es una fantasía. Más o menos así estaba mi amiga ayer en la piscina con los niños tratando de venderles el cuento así a los niños mientras pasaban los aviones de combate”. Además, propuso que Duque controlara las redes sociales para detener las protestas, que se convirtieron en la plataforma para denunciar los abusos de la Policía contra los manifestantes.

También sugirió que despidieran a los maestros que no quisieran volver a las clases presenciales durante la pandemia y levantó una polvareda entre las madres lactantes y pediatras del país al cuestionar la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida. “Varios estudios han demostrado que la leche de fórmula sirve para que los bebés crezcan mucho más rápido en peso y talla”, escribió Ochoa, lo que valió una respuesta contundente de la Sociedad de Pediatría: “La lactancia materna es la piedra angular de la supervivencia y la salud infantil”.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Algunos la relacionan con el partido Centro Democrático porque en 2007 fue consejera de prensa de la Embajada de Estados Unidos durante el Gobierno de Álvaro Uribe, aunque salió tres semanas después de llegar por enviar una dura carta a The New York Times quejándose por un editorial sobre la situación de derechos humanos en Colombia. Su esposo, Juan Ricardo Ortega, también ha estado vinculado a varios gobiernos de los últimos años. Fue director de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) durante la administración de Juan Manuel Santos, consejero económico de la Presidencia del conservador Andrés Pastrana y viceministro de Hacienda y de Comercio de Álvaro Uribe, entre otros cargos.

No es claro cómo Ochoa ha terminado en la campaña de Hernández, pues en su última columna de El Tiempo llamaba “salvajadas” a las frases del ingeniero. No parecía tampoco, en ese momento (enero de 2022) estar del lado de alguna candidatura. “En riesgo la cordura de todos los colombianos, que además de tener que escuchar a cuánto loco convertido en candidato, ahora tendremos que soportar también sobredosis de debates televisados”, decía en su texto titulado Otro fin del mundo.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.