Preparados para defenderse de la ‘libertad financiera’



Los economistas mediáticos no son ajenos al uso del clickbait. Para quienes no se manejen bien en inglés, aclararé que bait significa cebo. Así que hablamos de cebo para obtener clics en redes sociales y medios de comunicación.

El clickbait suele consistir en un término o una frase creada para llamar la atención y no tiene nada de malo en sí mismo. Es perfectamente legítimo que, si alguien piensa que tiene algo interesante que decir, levante la mano para que se le escuche. El problema es cuando el medio se convierte en el mensaje y se utilizan términos sensacionalistas sin tener en cuenta que pueden generar confusión o incluso inducir a error.

Entre los clickbait que han generado confusión está el de la ‘represión financiera’. Hace alusión al efecto que produce la bajada de los tipos de interés en la rentabilidad del dinero colocado en cuentas corrientes y depósitos. A tipos más bajos, menos rentables resultan las cuentas y los depósitos, ergo “se está reprimiendo el ahorro”. El problema es que este planteamiento induce a error, cómo ya están empezando a comprobar los ahorradores.

El ahorrador o inversor conservador vivirá peor con la libertad financiera que con la represión

En primer lugar, da por hecho que acumular dinero en depósitos y cuentas corrientes es “la” forma de ahorrar. En segundo, asume que es la más utilizada por todos los ahorradores del mundo. Y no es cierto ni lo uno ni lo otro.

Puede que en España sí sea la principal forma de ahorrar, pero desde luego no lo es ni lo ha sido nunca en las economías más avanzadas. Y por supuesto no es la mejor, especialmente pensando en el ahorro a medio y largo plazo.

Esto no solo lo dice la teoría económica. Lo demuestra, sin lugar a dudas, la estadística. Tomen el plazo que quieran, 100, 50 o 10 años: a largo plazo siempre ha sido más rentable colocar el dinero en un mix de fondos de renta fija, inmuebles, oro o fondos de renta variable que en cuentas corrientes o depósitos de corto plazo.

Teniendo, evidentemente, en cuenta el perfil de riesgo de cada inversor y, muy importante, el momento de mercado (por ejemplo, gracias a la ‘libertad financiera’ ahora no es nada interesante invertir en fondos de renta fija). Incluso haciéndolo en medio de una ‘guerra de depósitos’ ha quedado demostrado que era pan para hoy y hambre para mañana. Y todo lo anterior debería saberlo cualquier economista.

Los que utilizan el clickbait de la ‘represión financiera’ argumentarán que la bajada de los tipos de interés también hace que baje el cupón los bonos. Esta es una forma más sutil de generar confusión, porque parte de un hecho cierto, pero obvia el resultado, que es que cuanto más bajan los tipos de interés de los bonos, más sube su precio. Y, por lo tanto, mayor es la revalorización de los fondos de renta fija que invierten en dichos bonos.

Esto no es opinión, son matemáticas: existe una relación inversamente proporcional entre los tipos de interés y el precio de los bonos. Además, resulta que en el mundo moderno la mayoría de los ahorradores que invierten en bonos no los compran directamente en a los tesoros emisores, sino que lo hacen a través de fondos de inversión -de renta fija-, cuyo valor sube cuando bajan los tipos de interés y cae cuando suben los tipos de interés. Y eso también deberían saberlo todos los economistas.

Pasar de un crédito a tipo variable a un crédito a tipo fijo implica unos gastos que habrá que analizar para ver si compensa

Si no me creen, comparen la rentabilidad media de los fondos de inversión de renta fija en los últimos 10 o 20 años -en los que han estado bajando los tipos de interés de los bonos- y compárenla con la de los últimos tres meses, en los que han estado subiendo. Acabarán estando de acuerdo conmigo en que la bajada de tipos ha sido muy buena para los fondos de renta fija y que la subida -la ‘libertad financiera’- está siendo desastrosa. Frente al ruido, datos.

Pero a quien más daño hará la supuesta ‘liberación financiera’ es a quienes han invertido en inmuebles -algo, por cierto, muy habitual entre los ahorradores españoles- y que hayan financiado parte de esa inversión con un crédito hipotecario a tipo variable (que es lo que hace la mayoría de la gente que invierte en ‘pisos’).

No hace falta ser economista para darse cuenta de que si el Banco Central Europeo (BCE) sube los tipos de interés también subirá el Euríbor. Y que también será más caro adquirir un inmueble con un crédito a tipo fijo. La ‘libertad financiera’ a los que sin duda beneficia es a los bancos, ya que libera sus márgenes y potencia su cuenta de resultados.

Afortunadamente, hay formas de defenderse de esa mal llamada libertad financiera. En el caso de los créditos es complicado, porque pasar de un crédito a tipo variable a un crédito a tipo fijo implica unos gastos que habrá que analizar detenidamente para ver si compensa. Los bancos no picaron en el cebo de la ‘represión’ y siguieron incluyendo cláusulas de penalización en sus créditos, para desanimar a la gente a que se pasara a un tipo fijo cuando llegara de la libertad financiera.

Para los ahorradores, la solución es bastante más fácil. Gracias a la clarividencia que tuvieron en su día políticos con más nivel que los actuales –políticos que promocionaron el ahorro vía fondos de inversión y facilitaron la creación de gestoras de fondos españolas y la llegada de las mejores gestoras del mundo a nuestro país- tenemos una excelente oferta de fondos de inversión, a la que últimamente se han unido los fondos cotizados (ETF), fondos que podríamos calificar de tercera generación.

La cantidad y variedad de la oferta de fondos tradicionales y ETF permite colocar el dinero en productos que pueden obtener una rentabilidad moderadamente positiva sin asumir un gran riesgo, aunque ciertamente hay pocos y hay que elegir bien.

Políticos con más nivel que los actuales que promocionaron el ahorro vía fondos de inversión y facilitaron la creación de gestoras

También se puede ganar dinero apostando por la caída del precio de los bonos como consecuencia de la subida de los tipos de interés. Una inversión que es mucho más fácil de poner en práctica y menos volátil de lo que quienes nos estén leyendo pudieran imaginar. Y hay fondos de renta variable que se benefician del escenario de inflación y subida de tipos, que se pueden incorporar en pequeñas cantidades a la cartera de inversión, con lo que tampoco asumimos un gran riesgo y puede acabar siendo muy rentable.

Pero hay que asumirlo: el ahorrador o inversor conservador vivirá peor con la libertad financiera que con la represión. Ahora tendrá que espabilarse y buscar buen asesoramiento, mientras que antes cualquier fondo de renta fija le solucionaba la papeleta. El clickbait no era lo que parecía. Como dicen los ingleses, talk is cheap, es decir: hablar sale barato.

***Víctor Alvargonzález es socio fundador de la empresa de asesoramiento financiero independiente Nextep Finance



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