La profeca de Koke y su secreto para convertirse en leyenda: «Jugaba con nios siete u ocho aos mayores» | LaLiga Santander 2022


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Hay un parque en la madrilea Colonia Santa Ana, corazn de Vallecas, que guarda en su particular inventario los balonazos y gritos de un ejrcito de nios que corran hipnotizados tras un baln. Para muchos, fue el primer y nico estadio que pisaron. Para otros, como ha sido el caso de Koke (Madrid, 1992), aquel nio bajito de llamativo pelo rizado que esta noche ser an ms leyenda en el Atltico, aquel rincn fue el punto de partida hacia un infinito en rojiblanco cuyo eplogo an est lejos de ser escrito.

Borja Resurreccin, su hermano mayor y actual entrenador del Cadete A del Atltico, no necesita cerrar los ojos para aterrizar en aquel parque y en aquella dcada de los 90. «Se ha criado conmigo. Nos llevamos tres aos y medio y yo bajaba al parque que estaba enfrente de casa. En la zona de csped ponamos las chaquetas para formar las porteras. Si no se poda, jugbamos en el cemento aprovechando los bancos. Yo siempre jugaba con chicos muchos mayores, por lo que algunos, a lo mejor, le sacaban siete u ocho aos». Borja, vestido an con el chndal del Atltico, en una de las cabinas del Cerro del Espino de Majadahonda, hace una pausa y contina su charla con EL MUNDO: «Ah ya se le vean cosillas. Era muy pcaro, muy travieso y muy inteligente con el baln para la edad que tena. Le dabas la pelota y haca cosas diferentes».

Todos coinciden en que sin Borja, y sin ese clido y saludable entorno familiar, probablemente Koke no estara en disposicin de igualar esta noche, precisamente frente al Real Madrid, ese rcord que Adelardo Rodrguez dej grabado (pareca que para siempre) entre los aos 60 y 70: 553 partidos con el Atltico. «Lo que siempre quisimos transmitirle es que tuviera los pies en el suelo. Llegar es difcil, pero mucho ms es poder mantenerte. El entorno que ha tenido le ha favorecido mucho», admite su hermano.

De aquellos das de futbito (as llamaban muchos al ftbol sala) en el Colegio Divina Pastora de Vallecas a esa prueba en el Colegio Amors, entonces escuela del Atltico, que lo cambi todo. Fue el abuelo, de intenso latido rojiblanco, quien vio el anuncio y Borja, que no estaba muy convencido, quien acab entrando en el equipo. «Koke vena a verme y jugaba con el baln. En esas llegaron Manolo Brias y Mario, otro de los entrenadores, y le propusieron a mi padre que empezase a jugar all», afila su memoria el mayor de los Resurreccin.

«Era una bestia de competir»

Es el turno de Rubn Carrera, al que todos en la Academia conocen como ‘Kopy’. l fue su primer entrenador. Era septiembre de 1998. «Koke empez una semana ms tarde a entrenar. El coordinador me dijo que iba a venir un nio ms pequeo a la edad que corresponda. Que se llamaba Jorge Resurreccin, pero que ni se me ocurriera llamarle de otra manera que no fuera Koke».

Koke, posando detr
Koke, posando detrs del baln, en sus primeros aos.Foto: Kopy

Tena slo seis aos, pero dejaba asomar ya entonces algo que le haca distinto del resto. «Siendo ms pequeo que los dems, era diferencial. Era, y sigue siendo, un chico muy tmido e introvertido, pero cuando se meta en el campo se transformaba. Era una bestia de competir», asegura Kopy, 24 aos despus. «Desde bien pequeo nos quedaron claros los colores que gastaba su familia. Su mam y su pap eran superatlticos. Borja era entonces una de las perlas de la cantera, llamado a ser profesional. Pero fue el hermano pequeo quien, sin hacer ruido, dio pasos de gigante para llegar a lo ms alto con una mochila de valores rojiblancos». Una grave lesin en su primer ao de juvenil apart Borja de soar con un viaje por esa senda sobre la que ahora transita su inseparable hermano pequeo.

«El caso de Koke es algo indito. Estamos hablando de que no volver a salir otro Koke en dcadas. Ojal antes. Nios con progresin, s, pero que lleguen a poder hablar de ser leyenda en el Atltico es muy difcil». ‘Kopy’ sabe de lo que habla. «He visto nios que arrasaban en etapas tempranas y luego, por una lesin, como ocurri con Borja, por un agente, por un entrenador que no deposita su confianza o por un mal ao, se quedan por el camino». Y desempolva un recuerdo que pudo marcar el destino del capitn del Atltico. «En su etapa infantil, su entrenador no iba a contar con l en pretemporada e iba a ser relegado al segundo equipo. Pero el chico que jugaba en su puesto se lesion gravemente de la rodilla y Koke acab aprovechando ese hueco».

Su debut: «Pensaba que estaba jugando al FIFA»

Nadie sabe qu habra sido de l si, como tantas veces en la sala de prensa ha recordado Diego Pablo Simeone, su mentor, con el que ha disputado 515 de los 552 partidos que suma hasta el momento, se hubiera marchado al Mlaga en aquel invierno de 2011. O si, antes de viajar a su primer Mundial (Brasil 2014), hubiera aceptado el desafo de ser el heredero de Xavi Hernndez en el Bara. Si hubiera desodo a su corazn, algo que nunca ha hecho. El conjunto azulgrana se puso en contacto con l para decirle que estaba dispuesto a pagar su clusula de 60 millones de euros. El sueldo era poco menos que un cheque en blanco donde l mismo escribira los nmeros. «Me lo tengo que pensar», fue su respuesta aquel 29 de mayo de 2014. Al da siguiente, estaba convencido de que no haba mejor lugar que el Atltico para ser feliz. Algo que no entenderan algunos de sus compaeros en tentaciones posteriores.

«Recuerdo cuando debut en el Camp Nou. Me deca: Pensaba que estaba jugando al FIFA. Tena 17 aos y dos das antes estaba dndole a la PlayStation. Se vio jugando contra Xavi, Iniesta… o compartiendo vestuario con Agero y Forln», relata Borja. Fue Abel Resino quien le dio esa alternativa el 19 de septiembre de 2009. El primero de tantos das. Llevaba el dorsal 26. «Era diferente a los dems. Daba un equilibrio importante al equipo y me recordaba mucho a Xavi. Aunque juegue mejor en el centro, es capaz de adaptarse con inteligencia a cualquier posicin de la medular», le dibuja el que fuera su primer tcnico en Primera.

Voz autorizada es tambin Abraham Garca, que le entreg la titularidad en el filial siendo an un juvenil de primer ao. «Le sola decir que l era un todocampista. Poda ocupar cualquier posicin en el centro, un reloj suizo, y dcada y media despus lo estamos disfrutando en directo. Era muy respetado por los mayores en el vestuario del filial», recuerda su tcnico en el segundo equipo. «Siempre mostr una tremenda personalidad y madurez, y siempre tuvo la cabeza muy bien amueblada. Para eso fue clave su entorno familiar. Y, sobre todo, su hermano Borja».

«Algn da voy a poner el Caldern en pie»

Koke tiene contrato hasta 2024, pero ser l quien decida cundo llegar su final en el Atltico. Tiene una clusula de 150 millones y un salario de unos ocho. Y desde la marcha de Godn (2019), luce el brazalete de capitn, con ese aroma intenso que le dej el convivir con Gabi, Juanfran, Fernando Torres, su dolo de nio, o Ral Garca. Aunque l siempre hace las cosas a su manera. «A Koke hay que entenderle cmo es l y ha sido as siempre», dice su hermano.

Koke, durante el entrenamiento del s
Koke, durante el entrenamiento del sbado.ATLETICODEMADRID.COM

Esta noche (21.00 horas), sobre el Cvitas Metropolitano, Koke ser inmortal. Aunque, con 30 aos, esos 553 partidos con los que iguala a Adelardo, presidente de la Fundacin Atltico de Madrid, sern muchos ms. Pero, qu tienen ambos jugadores en comn? «Aunque son diferentes pocas, sin duda ese sentimiento de pertenencia, que es bsico en jugadores que de la casa. Ese sentir de Koke, habindose podido ir en algn momento, son lecciones para que tanto l como Adelardo sean referencia en el club a lo largo del tiempo», apunta ‘Kopy’.

Y qu tiene Koke de especial para encontrarse cara a cara con esa cima? La respuesta la tiene Borja, su hermano, su sombra. «La constancia y cabezonera en su trabajo. Con 15 aos ya se empez a ver un poco por dnde podan ir los tiros y en una conversacin me dijo: Algn da voy a poner el Caldern en pie. Y, tambin, su tesn y afn, que seguro que muchos otros tuvieron, pero sin esa pizca de suerte con la que s ha contado mi hermano».

De ah ese imponente relato que lleva escribiendo desde aquel parque de la Colonia Santa Ana. Aquel chico bajito y de pelo rizado sigue trazando una leyenda que resultar difcil de igualar en el futuro.

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