La cumbre de líderes mundiales por el funeral de Isabel II evidencia el aislamiento de Putin



Ni Vladímir Putin ni ningún alto cargo de su gobierno. La crisis abierta por Rusia con el resto del mundo por su invasión de Ucrania ya ha tenido el primer gran coste político para Moscú. Su decisión de iniciar una guerra en suelo europeo ha provocado que se haya quedado fuera del que será el primer gran evento de líderes mundiales en este 2022: el funeral de la reina Isabel II de Inglaterra. Una circustancia por la que el Kremlin ha protestado después de no haber sido ni siquiera invitado. Y que evidencia que el aislamiento de Putin y los suyos es una realidad que golpea aún más el escaso prestigio diplomático ruso.

La decisión de la Casa Real británica y del gobierno que lidera la primera ministra, Liz Truss, ha servido para demostrar que a Rusia sí le importa seguir formando parte del club de países poderosos. La reacción del Kremlin tras saber que no se contaba con ellos en Londres este lunes fue la de tachar de «profundamente inmoral» que se les excluyera de las exequias por Isabel II. Lo que a su juicio suponía «utilizar una tragedia nacional con fines geopolíticos para ajustar cuentas».

Esto ha provocado que Rusia esté en una lista de solo tres países a los que Buckingham Palace no ha cursado invitación para el último adiós a la Reina de Inglaterra. Uno de los ‘apartados’ es Bielorrusia, gobernada por el dictador y aliado de Putin Víktor Lukashenko. El otro es Birmania, que ahora está controlado por una dictadura militar y que arrastra acusaciones de cometer un genocidio contra la minoría rohinya. 

La otra duda está en qué hará el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman. Según han informado los medios británicos, MBS ya se ha trasladado a Londres para reunirse con el nuevo rey Carlos III. Pero en principio no tiene previsto asistir al funeral. Su presencia sería controvertida, al ser considerado el responsable de ordenar el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en Turquía.

Elogios rusos a Isabel II

Lo cierto es que Vladímir Putin no tenía previsto acudir al funeral, como han señalado los medios británicos estos días. Pero las autoridades rusas sí esperaban estar allí para mostrar su respeto a alguien que, como recordó la portavoz de Exteriores rusa, María Zajarova, «nunca se inmiscuyó en política». 

Zajarova fue la representante rusa que salió a mostrar el descontento de su país con la decisión. Como explicó, el Ministerio de Exteriores británico informó a Moscú de que iba a «abstenerse» de enviar una invitación para las autoridades rusas. «Mencionar la actual operación militar especial de Rusia en Ucrania» como motivo, según Zajarova.

El propio Putin envió sus condolencias a la Casa Real británica tras el fallecimiento de la monarca el 8 de septiembre. En el que destacaba su «autoridad en el escenario mundial». Algo que acompañó de una felicitación a Carlos III tras ser proclamado como rey. Gestos que no han disuadido a los británicos de apartarles del gran acto de despedida de Isabel II.

Una recepción este domingo

El primer paso de los funerales del lunes será este domingo en una recepción. El rey Carlos III recibirá a los líderes mundiales en Buckingham, los cuales irán visitando durante el domingo la capilla ardiente de la Reina, fallecida a los 96 años. El presidente de EEUU, Joe Biden, el jefe del Estado francés, Emmanuel Macron o el vicepresidente chino, Wang Qishan, son algunos de los nombres destacados. A los que se suman los emperadores de Japón, Naruhito y Masako.

Por parte de las familias reales europeas ya han confirmado su presencia los reyes de España, Felipe VI y Letizia, los reyes de Bélgica, Felipe y Matilde, así como los monarcas de Países Bajos, Noruega, Suecia, Dinamarca y Mónaco.



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