Jos Ramn Lpez, presidente de ACAIP: «Somos el patito feo del Ministerio del Interior»



Presidente del sindicato mayoritario de prisiones

Actualizado

El presidente de Acaip Jos
El presidente de Acaip Jos Ramn Lpez.ANTONIO HEREDIA

Jos Ramn Lpez, presidente del sindicato mayoritario de prisiones ACAIP, radiografa la situacin «insostenible» que se vive en las crceles espaolas y lo hace en la festividad de La Merced, patrona del Cuerpo de Prisiones. Afirma con rotundidad que no tienen nada que celebrar, que los problemas crnicos siguen intactos y que desconexin con la Secretara General de Instituciones Penitenciarias y el Ministerio del Interior es manifiesta. Avisa de que habr ms movilizaciones si la situacin no se reconduce.

Todos los partidos les buscan en periodo electoral… Qu pasa con ustedes el da despus de las elecciones?
Hay dos fases. La primera, la de la campaa o precampaa, es en la que los partidos polticos independientemente de su color ideolgico te llaman para tener reuniones, para preocuparse de tus problemas, te hacen guios con declaraciones de apoyo en prensa e incluso introduciendo alguna reivindicacin en los programas electorales. Y una segunda, una vez se producen las elecciones y se nombran los gobiernos, en donde las promesas realizadas por quien alcanza el poder no suelen cumplirse y, en cambio, los que se encuentran en la oposicin hacen bandera de tus peticiones a travs de los mecanismos parlamentario y as hasta el siguiente ciclo electoral en el que, si cambia el resultado, se intercambian los papeles sin ningn pudor.
Como prueba, sus quejas actuales no son nuevas. Ningn gobierno les ha dado solucin…
La situacin actual en prisiones se remonta al ao 2017 en el que este sindicato present formalmente conflicto colectivo ante el Ministerio del Interior. En ese momento gobernaba el PP. Desde entonces se han realizado innumerables actos reivindicativos de toda ndole: concentraciones, manifestaciones, ruedas de prensa y en el momento ms lgido de las movilizaciones se produjo la mocin de censura que nombra presidente a Pedro Snchez.
Tras aquella mocin de censura, Fernando Grande-Marlaska se comprometi con los funcionarios el da de la festividad de La Merced a una subida salarial. No cumpli. Tras aquella mocin de censura, Fernando Grande-Marlaska se comprometi a una subida salarial Qu pas?
Junto a l y a ngel Luis Ortiz, secretario general de Instituciones Penitenciarias, iniciamos una negociacin que culmin con una oferta de subida salarial en septiembre de 2018. Sin embargo, fue retirada de forma unilateral por la Administracin a los tres das sin ninguna justificacin. Nos sentimos absolutamente menospreciados, el patito feo del ministerio, con innumerables problemas a solucionar pero que, quizs debido a nuestra escasa importancia cuantitativa y porque no le resulte rentable al Gobierno de turno, no se resuelven.
Cmo son las relaciones actuales con la Secretara General de Instituciones Penitenciarias?
Distantes. De hecho, no acudimos a ningn mbito de negociacin en Instituciones Penitenciarias porque hemos comprobado que las Mesas de Negociacin se han convertido en instrumentos de informacin, en dnde la Administracin nos dice que va a hacer sin tener en cuenta la opinin de los representantes de los trabajadores imponiendo al final su criterio. Se puede decir que nos sentimos engaados y decepcionados. Ha habido una situacin de absoluta inpetitud por parte de los gestores de Instituciones Penitenciarias. Tenemos claro que si las cosas no se solucionan vamos a presionar todo lo que podamos.
Las agresiones a funcionarios son un problema crnico que va a ms y nadie pone remedio. A qu lo atribuye?
Es uno de los grandes problemas y la Administracin no pone todo lo que debera para solucionarlo. En lo que va de ao, 105 compaeros han sufrido lesiones. Por eso, ACAIP-UGT ha retirado su firma del Protocolo Especfico de actuacin frente a las agresiones en los centros penitenciarios y centros de insercin social dependientes de la Secretaria General ya que desde 2017. Es increble que en este momento temporal los funcionarios penitenciarios no tengamos el carcter de Agente de la Autoridad, que garantizara, en caso de agresin, unas condenas mayores a las personas que las cometen y si lo tengan, en cambio, dicho sea, con todos los respetos, los maestros o los sanitarios, e incluso los maquinistas de Renfe como ha declarado el Gobierno recientemente.
Por qu no se soluciona un problema que arroja cifras tan escandalosas ao tras ao?
En primer lugar, por el gran nmero de vacantes existentes, cerca de tres mil, que provoca, por un lado, un menor nmero de funcionarios trabajando y, por otro, no tener todos los mdulos abiertos en determinados centros o al no haber suficiente personal. .A esto se suma lo que denominamos’ buenismo’, es decir, la tendencia a incrementar regmenes penitenciarios menos rgidos, favoreciendo a internos que, en nuestra opinin no lo merecen. Nosotros apostamos por la equidad, y dar a cada interno la clasificacin y el grado penitenciario que le corresponda a su comportamiento. El resto, el maquillaje de estadsticas, nicamente genera problemas.
La salud mental de los internos tambin se vincula a las agresiones…
Se trata, sin duda, de un problema de primer nivel, porque muchos de ellos se encuentran en mdulos ordinarios y si venden o dejan de tomar la medicacin pueden generar gravsimos problemas regimentales. Baste recordar, como ejemplo, la brutal agresin a un compaero el pasado 5 de julio en Estremera por un interno con patologa psiquitrica conocido como ‘El Nene’ que ya cuando entr en prisin, mat a su compaero de celda al discutir sobre quien utilizaba una u otra litera. Si el interno es inimputable, las agresiones no se computan. Otra cosa diferente radica en que las sanciones que se le puedan imponer por sus acciones no se cumplan en funcin de su situacin sanitaria.
Ponga ejemplos prcticos de la precariedad con la que trabajan los funcionarios de prisiones.
Tener que estar en un centro tipo tres funcionarios para dos unidades, lo que supone hacerte cargo de 130 o 140 internos por trabajador; no disponer de sistemas de formacin adecuados para las nuevas necesidades de los centros; no ser agentes de autoridad; no poder teletrabajar en los servicios de oficinas porque los sistemas informticos no lo permiten; mantener una regulacin de nuestros cuerpos preconstitucional y una clasificacin de los centros penitenciarios de 1989; una absoluta falta de reconocimiento social; no ser indemnizados cuando nos agreden; no disponer de promocin profesional: es muy probable que entres a trabajar en interior y te jubiles en el mismo o similar puesto; no ver actualizadas nuestras retribuciones desde 2005 a pesar de todos los cambios que se han producido en prisiones …
Han servido de algo las huelgas que han hecho?
Las movilizaciones siempre sirven para algo porque te haces or y trasladas a la opinin pblica tus problemas y necesidades; es cierto que cada vez cuesta ms que las administraciones reconozcan estas disfunciones y, a veces, parece que no sirve para nada. Pero si no se realizasen, si no hubiese protestas, nunca se cambiara nada. Estoy convencido de que, al final, conseguiremos el reconocimiento de nuestras demandas.

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