‘Instintos salvajes’, el calendario de toreros desnudos que escandaliza al mundo del toro


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Calendario 'Instintos salvajes'
Calendario ‘Instintos salvajes’KATIA SOL

Bajo el ttulo de «Instintos salvajes», ha salido a la luz un calendario con fotografas de 12 toreros con el torso desnudo, vistiendo tan slo una taleguilla. Katia Sol ha retratado a los matadores de toros en las ms sugerentes poses, al estilo de los calendarios de bomberos, y, claro, en un mundo tan conservador y guardin de sus propias esencias como el del toro se han desatado el escndalo, las coas y la polmica.

En enero, sale el peruano Joaqun Galds con un hacha; en febrero, Manuel Escribano limpiando sus botos; en marzo, Sebastin Castella como si acabara de salir de la ducha; en abril, Romn con una cigea sobre (o entre) las piernas; en mayo, Diego Urdiales fumndose un pitillo bajo una encina; en junio, Jos Garrido con un gallo bajo el brazo; en julio, Gins Marn no haciendo nada ms que insinuarse; dem de lo mismo con El Rafi en agosto: en septiembre, Luis Bolvar hace como que se afeita la barba; en octubre, Emilio de Justo se apoya en el cap de un jeep verde; en noviembre, Francisco de Manuel se sienta en una paca de paja; y en diciembre, Luis David Adame se sujeta en la parte de atrs del mismo jeep verde de octubre.

De abdominales y tabletas de chocolate en plan Cristiano va servido el calendario que tanta polvareda ha levantado. «Esto si que es el bombero torero!», dice algn que otro tuit. «Bueno, el bombero torero tena su seriedad», contesta otro. Le pregunto a un taurino qu opinin le merece: «Ms all de los desnudos, es de muy mal gusto». A alguno le valdr para darse a conocer. «Hay formas ms serias de llegar a la sociedad, pero a estas alturas tampoco es para echarse las manos a la cabeza», responde otro. «Hay una ausencia absoluta de torera», la madre del cordero. Que por cierto se echa en falta. No la madre, sino el cordero. Entre la cigea y el gallo, el cordero.

A m, ya que me preguntan, no me parece mal, pese a que carece de clase. Falla el tratamiento, el enfoque. Ese seudoerotismo dista mucho de la elegancia. Vale para salir de la cueva, el gueto y el ostracismo en que vive la tauromaquia. No me molesta, ni me idigna, ni me rasgo las vestiduras. Es una forma, otro modo, de mostrarse, pero me alegro de que no salga Morante.

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