El Real Madrid sufre pero sella el triunfo en su estreno en la Euroliga | Deportes



El Real Madrid continúa como un torpedo en este arranque de temporada, a pesar de que la exigencia va subiendo para el invicto equipo de Chus Mateo. En Atenas, donde el año pasado estuvo cerca de descarrilar el equipo con las salidas nocturnas de varios jugadores, el conjunto blanco sacó adelante un duelo muy trabajado en su estreno en la Euroliga ante Panathinaikos (68-71), que también tuvo el triunfo en sus manos. A pesar de llevar la iniciativa y mostrar sus virtudes, con Tavares erigiéndose como un monolito (14 puntos, seis rebotes y cuatro tapones) y un Llull al rescate (seis puntos y cinco asistencias), los de Radonjic fueron un hueso tan duro de roer que fue necesario remar hasta el último minuto para sellar el triunfo.

No fue el encuentro de Musa, que a pesar de sumar 13 puntos, tres asistencias y tres rebotes, se apagó por momentos y su equipo sufrió sin sus puntos. El bosnio fue a tirones en un partido en el que apenas pudo penetrar a canasta como tanto le gusta. La defensa del Panathinaikos cerró todos los caminos y el fichaje estrella del Madrid no tenía el impacto de otros días. El partido exigía un cuchillo entre los dientes y los de Mateo se acogieron a la ley que rige al Madrid cuando las cosas no pintan de cara: balones a Tavares. El pívot mantuvo a los suyos en los dos lados de la cancha, y tuvo la ayuda por dentro de Deck, que de falso cinco ofreció una gran versión aprovechando los espacios generados por el gigante caboverdiano.

Desde el comienzo del partido quedaron claras dos cosas: el marcador sería corto y no habría grandes ventajas. El Panathinaikos parecía más fresco de piernas, pero los blancos van sobrados de recursos para capear diferentes momentos del partido. Hezonja se sacó dos triples en modo microondas en el primer intento de los de Mateo de abrir brecha, pero fue contrarrestado rápidamente por un inspirado Derrick Williams, el líder en la anotación del conjunto griego (15 puntos y cuatro rebotes). Cada ataque tenía su respuesta y el marcador apenas se despegaba de los dos o tres puntos. El Madrid se marchó al descanso por delante con una ventaja mínima (27-28) gracias a una canasta de Tavares a siete segundos del final.

El juego exterior volvió a ser el talón de Aquiles del Madrid, que encestó dos de diez lanzamientos (los de Hezonja), por cinco de 15 del Panathinaikos en el primer tiempo. El equipo heleno veía mejor el aro de lejos que de cerca, terminando con un 11 de 21 tiros libres encestados. En la segunda parte, Causeur y sobre todo Llull remontaron la estadística de los blancos desde el perímetro. El 23 se convirtió en el jugador del Real Madrid con más partidos en la Euroliga (346), superando la marca de Felipe Reyes. Para celebrarlo, el balear se iluminó cuando el Madrid más estaba sufriendo para amarrar una ventaja, aunque fuera mínima. Con un gran triple algo esquinado en el tercer cuarto, abrió la máxima diferencia en el partido (55-62).

El Panathinaikos reaccionó y volvió a apretar el encuentro para llegar a un final de infarto. Pero de nuevo, el hombre récord de la noche se sacó una genialidad de la chistera y cuando la prórroga se planteaba como una opción real, se sacó una mandarina muy lejana a falta de un minuto que prácticamente sellaba el triunfo (65-71). Los de Radonjic gestionaron mal los últimos instantes, dejando que el Madrid se desplazara por la cancha en lugar de hacer una falta rápida, y se quedaron sin opciones. Lee Paris anotó un triple sobre la bocina que, de haber aprovechado mejor sus ataques, podría haber supuesto el empate o la victoria de los suyos.

El Baskonia derrite al Valencia

La primera jornada de Euroliga tuvo un duelo español que también fue tremendamente disputado. El Baskonia logró imponerse al Valencia (71-81) en La Fonteta con un Kostar estelar (21 puntos, nueve rebotes y cuatro asistencias). El pívot, junto con un encendido Giedraitis (19 puntos, ocho de 11 en tiros, y siete rebotes), trituraron el empuje de los de Mumbru, que comenzaron el partido por delante, pero se hundieron antes del descanso y del final del partido.

El Valencia consiguió abrir la primera brecha del partido en el segundo cuarto, con un parcial de 8-0 que puso el 31-22 en el marcador. Pero los de Penyarrolla reaccionaron y se llevaron por delante a su rival con un parcial aún más contundente de 17-2 para irse por delante al descanso (33-29). Los de Mumbru recuperaron el pulso tras la reanudación, pero Baskonia ya no iba a soltar el mando del partido. El Valencia apretó el marcador por momentos, aunque no lo suficiente como para que los vitorianos vieran seriamente el triunfo en riesgo.

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