El fiscal relegado dos veces por Dolores Delgado recurre el ‘cumplimiento disimulado’ del fallo del TS



El fiscal de Sala José Miguel de la Rosa ha acudido por segunda vez a la Sala Tercera del Tribunal Supremo para impugnar el nuevo nombramiento de Eduardo Esteban como fiscal de Sala de menores, cargo para el que volvió a ser promovido por la exfiscal general, Dolores Delgado, tras un primer varapalo del alto tribunal.

El recurso de De la Rosa se suma al incidente de ejecución que ha promovido por la Asociación de Fiscales por considerar una «burla» la decisión de Delgado de designar de nuevo a Esteban, cuyo nombramiento fue tumbado por el Tribunal Supremo por falta de motivación. 

El segundo nombramiento de Esteban es «un ejemplo claro de la denominada insinceridad del cumplimiento disimulado por parte de la Administración», afirma De la Rosa, en alusión a los casos en los que la autoridad condenada a realizar un determinado acto disimula su incumplimiento con actuaciones que solo de manera formal o aparente dan satisfacción al fallo.

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Se trata, sostiene, de una actuación «en fraude» de la sentencia del Tribunal Supremo porque, por un lado, «reelabora el currículum de Eduardo Esteban, adornándolo con méritos en menores absolutamente artificiosos», y, por otro, «despoja a De la Rosa de los méritos que alegó en su currículum, que nunca nadie puso en duda, que acreditó en el curso del procedimiento y que la sentencia da por probados».

Según el recurso, el nuevo nombramiento del fiscal de Sala de Menores «reincide» en los vicios denunciados respecto al primero: «vulnera el derecho fundamental a acceder en condiciones de igualdad a un cargo público», «incurre en arbitrariedad y falta de motivación» y constituye un supuesto de «desviación de poder», además de ser un «incumplimiento manifiesto» del fallo del Supremo.

Especialización

De la Rosa insiste en que el perfil del destino a cubrir «exigía acreditar una alta especialización en Derecho de Menores», lo que él demostró, mientras que Esteban «no ha acreditado ninguna especialización; ni siquiera conforme al currículum presentado por el mismo acredita haber desarrollado actividad como fiscal en este ámbito. Tampoco acredita publicaciones en esta o en otras materias».

Considera, por ello, que el nuevo nombramiento no sólo ha incumplido la exigencia de  motivación que ordenó el Tribunal Supremo sino que «cuestiona» las pautas dadas por la Sala.

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«Simulando dar cumplimiento a lo ordenado por el TS, elude en realidad sus disposiciones por cuanto minusvalora la importancia de los méritos en materia de menores; vuelve a hacer tabla rasa del principio del mérito y la capacidad; ‘suprime’ los méritos del De la Rosa en menores, con desprecio de los hechos que las sentencias habían considerado probados, y ‘construye’ ex nihilo [de la nada] unos méritos de Esteban que no aparecen en el expediente administrativo y que no habían sido alegados por el mismo en su currículum».

Afirma, en este sentido, que Delgado no retrotrajo las actuaciones al momento inmediatamente anterior a efectuar la propuesta de nombramiento, sino que antes hizo una «verdadera investigación de oficio» sobre la trayectoria profesional de Esteban, «forzando relaciones y referencias desde las que ‘construir’ ad hoc unos méritos de Esteban en materia de Derecho de Menores inéditos hasta ahora».

Por el contrario, en lo que se refiere a De la Rosa, Delgado «introduce innecesarias valoraciones negativas no susceptibles de contraste, derivando hacia la pura y simple arbitrariedad y poniendo de manifiesto una clara parcialidad a la hora de evaluar a uno y otro solicitante».

Así, la exfiscal general sostuvo que no podía valorar, «por no resultar acreditados por ningún medio» que De la Rosa redactara las consultas, instrucciones o circulares de la Fiscalía General en materia de menores.

Pero esa autoría es un hecho probado en la sentencia del Supremo, no cuestionado ni por la Fiscalía General ni por Esteban con ocasión del primer procedimiento contencioso que terminó con la anulación del nombramiento de este último.

Desviación de poder

Según el recurso, «de ninguna manera puede excluirse el requisito formal de hacer una exposición expresa de los motivos en virtud de los cuales se ha preferido al nombrado con el argumento de que se trata de puestos a los que se accede por el sistema de libre designación y bajo un régimen de discrecionalidad, [y] que ésta solo puede ser apreciada por el órgano que realiza el nombramiento a la vista de las circunstancias que estime concurren en los aspirantes».

«Ello solo es posible en los puestos que requieran afinidad o proximidad política, como ocurre por ejemplo en el caso del personal eventual, pero no puede ser así en el caso de puestos reservados a funcionarios de carrera y más en supuestos en que la designación conlleva, como en el caso de Eduardo Esteban, su promoción a una categoría personal superior en la carrera fiscal», añade.

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Para De la Rosa, «la confianza o mayor afinidad con un candidato respecto de otro no puede ser el único o principal elemento caracterizador de los cargos públicos de más alto rango y de máxima responsabilidad dentro de la carrera fiscal, aun cuando para su provisión el Estatuto Orgánico atribuya al fiscal general del Estado un amplio margen de discrecionalidad, por ser ello contrario al principio de profesionalización» y vulnerar los de mérito y capacidad.

El recurso subraya que «todos» los fiscales ascendidos a la primera categoría por Delgado hasta la fecha del primer recurso «presentaban un elemento común: son destacados miembros de la Unión Progresista de Fiscales, asociación minoritaria» a la que también pertenecía la propia Dolores Delgado.

Tras el recurso, otros seis miembros de la UPF han sido nombrados fiscales de Sala.

En resumen, 11 de los 13 ascensos a la categoría primera impulsados durante su mandato por la ya ex fiscal general han recaído en miembros destacados de la UPF.

«Puede llegarse a la conclusión razonable de que -pese a la motivación formal de la propuesta de Eduardo Esteban- el dato que en realidad ha tenido un peso decisivo para decantarse por este fiscal frente a José Miguel de la Rosa es la adscripción del primero a la asociación progresista a la que también pertenecía Dolores Delgado», sostiene el recurso.

«En la elección de Esteban ha tenido un peso decisivo la mayor afinidad con la fiscal general, criterio que, conforme a la jurisprudencia, no es válido para estos nombramientos», concluye.



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