‘Apagn’, el captulo de Alberto Rodrguez da luz a todos los dems


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San Sebastin acoge el estreno de la la ambiciosa, brillante y errtica (todo junto) serie omnibs de Movistar con algunas de las firmas ms notables del nuevo cine espaol

Jesus Carroza en la presentaci
Jesus Carroza en la presentacin de ‘Apagon’ en San Sebastian.ANDER GILLENEAAFP

Que una serie que rene a las principales firmas del cine espaol presuma del contundente ttulo de ‘Apagn‘ no queda claro si es irona, diagnstico, vaticinio o quiz un boceto apresurado (o no tanto) del estado de nimo y hasta de la industria. Pero ah queda. San Sebastin, como ya empieza a ser tradicin, dej su penltima jornada en manos de la tele. Y ah que surgi como un coloso de casi cuatro horas de duracin un men gourmet ‘binge-watching’ para amantes de las catstrofes inminentes. Eso –la descripcin pautada del desastre que se nos viene– es lo que nos cuenta cada uno de los cinco episodios dirigidos de forma respectiva y consecutiva por Rodrigo Sorogoyen, Ral Arvalo, Isa Campo, Alberto Rodrguez e Isaki Lacuesta.

Su referencia no es ni la ciencia ficcin ni el nuevo cine de terror ni, apurando, el telediario (que bien podra serlo). El punto de partida es, si se quiere, algo mucho ms palpable, cercano y, lo ms evidente, sonoro. El guionista e ideador de todo esto, Fran Arajo, simplemente escuch un buen da el clebre y exitoso podcast creado por Jos A. Prez de Ledo en 2016 y que revolucion el panorama de los seriales sonoros hasta contar su audiencia por millones; millones de aterrados oyentes, adems de parientes no tan lejanos de aquellos que se quedaron sin respiracin por culpa de la adaptacin sonora que Orson Welles hizo de ‘La guerra de los mundos’.

El que fuera creador de la serie ‘Hierro‘ se organiz la agenda con Alberto Marini (‘La unidad’), Isa Campo (‘La prxima piel’), Isabel Pea(‘Antidisturbios’ o ‘El reino’) y Rafael Cobos (‘La isla mnima‘ o ‘Modelo 77’), y con la referencia evidente, aunque slo fuera para huir de ella como de la peste, de la serie francesa de Jrmy Bernard, Guillaume Desjardins y Bastien Ughetto ‘El colapso‘ se pusieron manos a la catstrofe. La idea era contar cinco historias desde los personajes, que no desde la situacin ms o menos aparatosa; desde la esperanza antes que desde simplemente la ruina. Y as.

El resultado global oscila entre la excelencia y el ruido, siendo lo primero el soberbio y glido ‘western’ que firma Alberto Rodrguez en el cuarto captulo y el momento ms aparatoso, el episodio dentro del hospital de Arvalo que hace el segundo. De por medio, Isa Campos se las arregla para componer la entrega (la tercera) ms original y se dira que hasta libre que, de repente, se convierte en comentario social y poltico sobre la nueva urbanizacin en Espaa, la de los PAU y la de las piscinas (referencia obligada al ensayo imprescindible de Jorge Dioni Lpez). Sorogoyen cumple con su ideario del cine adrenalnico con un leve gesto de rutina en la presentacin de todo, e Isaki Lacuesta cierra el ciclo con una nueva muestra de ese cine tan pegado a los dramas ntimos y a las catstrofes planetarias (un hilo de dolor esperanzado une lo que hace aqu con su ltima y deslumbrante pelcula, ‘Un ao, una noche’). En las olimpiadas de ‘Apagn‘, la clasificacin general por puntos quedara as: Rodrguez, Campos, Lacuesta, Sorogoyen y Arvalo. Aunque ms bien suena a alineacin de equipo de ftbol sala.

Alberto Marini, Francisco Ara
Alberto Marini, Francisco Arajo, Mara Vzquez, Rodrigo Sorogoyen, Ainhoa Santamaria, Isaki Lacuesta, Melina Matthews, Isabel Pea, Patricia Lpez Arnaiz, Zoe Arnao, Isa Campo, Alberto Rodriguez, Jesus Carroza y Luis Callejo en la presentacin de ‘Apagn’.ANDER GILLENEAAFP

Sea como sea, lo que hace grande de verdad a la serie es, desde una perspectiva general, el brillante planteamiento de base que, de repente, revitaliza y dota de nuevo bro el olvidado, el de toda la vida, cine de episodios. Cuando tanto se habla de las fronteras difusas entre la nueva ficcin televisiva y el cine; cuando hasta los popes del cine se aventuran por el lucrativo mundo del ‘streaming‘ con una liberalidad casi suicida; cuando los festivales claudican y llenan sus programas con las ltimas ocurrencias del penltimo director general de una empresa de paquetera, otra que vende mviles o una cuyo mejor invento es un algoritmo, cuando pasa todo esto, decamos, al final era tan sencillo como juntar dos palabras: cine propio del cine y episodios propios de la tele. Hemos llegado.

Desde un punto de vista mucho ms concreto, el hallazgo es un Jess Carroza monumental. Otra vez: Jess Carroza. l es uno de esos actores que dota de sentido cada fotograma que toca y l es el cabrero protagonista del ‘western’ de Rodrguez. En este episodio –desde ya a la altura de los grandes como ‘La cabina’, de Mercero, o ‘El asfalto’, de Chicho–, el director se las arregla para reconvertir los argumentos clsicos y ligeramente gastados de la frontera, la supervivencia y hasta el duelo al amanecer en el escenario de un drama existencial poderoso, profundamente melanclico y, lo ms evidente, helado.Apagn‘ no dejara de ser una serie ms (correcta y brillante sin duda, pero una ms) sobre una previsin ms o menos desesperada si no contara con este destello de muy sufrida y trabajada genialidad. Rodrguez de la mano de Carroza son los que dan luz a ‘Apagn‘ (y sentimos la ocurrencia).

Contemplar el infierno de cerca tiene algo de catrtico. Como la propia religin, la visin de lo que nos espera si tanto Putin como todos nosotros seguimos con nuestros hbitos de consumo coloca al creyente (o al consumidor creyente) en la aceptacin cabal de su indefensin. Somos vulnerables tanto cuando admitimos el secreto incognoscible de la fe, a la vez fascinante y terrorfico, como cuando nos abandonamos a la certeza sobrecogedora de lo desconocido, que en verdad no lo es tanto. La religin, eso s, reconforta; est ah para que nos tranquilicemos. ‘Apagn‘, sin embargo, explota la claridad consciente del abismo que se abre en cada telediario a nuestros pies. Es as.

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