Amnistía Internacional denuncia decenas de asesinatos y violaciones en el norte de Etiopía



Las fuerzas rebeldes de la región etíope norteña de Tigray, inmersas en una guerra con el Gobierno de Etiopía, «asesinaron a decenas de personas» el año pasado en la vecina región de Amhara, denunció este miércoles Amnistía Internacional (AI). 

Combatientes del Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT), partido que gobernaba esa región antes de estallar el conflicto en noviembre de 2020, cometieron también decenas de violaciones en grupo contra mujeres y niñas —algunas de sólo 14 años— y saquearon bienes en dos localidades de Amhara, región leal al Ejecutivo etíope.

Las atrocidades ocurrieron en Chenna y Kobo y sus alrededores a finales de agosto y principios de septiembre de 2021, poco después de que las fuerzas tigrinas tomaran el control de esas áreas en julio.

Los ataques se caracterizaron con frecuencia por actos de violencia y amenazas de muerte, además de insultos étnicos y comentarios despectivos, señaló Amnistía en un informe. En Kobo, localidad del noreste de Amhara, la ONG pro derechos humanos entrevistó a 27 testigos y sobrevivientes que denunciaron la muerte de civiles indefensos, pues hallaron cadáveres de residentes y campesinos locales aparentemente ejecutados con tiros en la cabeza, el pecho o la espalda, y algunos con las manos atadas a la espalda.

«Los primeros cadáveres que vimos estaban junto a la valla del colegio. Había veinte cuerpos en ropa interior tendidos delante de la valla y tres más en el recinto escolar. La mayoría presentaba disparos en la nuca, y algunos en la espalda», relató un hombre a AI.

Desde julio de 2021, en Chenna, un pueblo al norte de Bahir Dar, capital de Amhara, la fuerzas de Tigray violaron a decenas de mujeres y niñas, a menudo en la propia casa de las víctimas tras obligarlas a darles alimentos y cocinar para ellos. La violencia sexual fue acompañada de «escandalosos niveles de brutalidad, con palizas, amenazas de muerte e insultos étnicos», según la investigación de la ONG.

De las treinta sobrevivientes entrevistadas por Amnistía, catorce aseguraron haber sufrido violaciones en grupo a manos de múltiples rebeldes tigrinos, y algunas fueron violadas delante de sus hijos. Siete de estas víctimas eran menores de 18 años.

«Las fuerzas de Tigray han demostrado un desprecio absoluto por las normas fundamentales del derecho internacional humanitario que deben observar todas las partes enfrentadas», afirmó la directora adjunta de AI para África Oriental, el Cuerno de África y los Grandes Lagos, Sarah Jackson, en un comunicado.

«Existen indicios crecientes de la comisión sistemática de crímenes de guerra y posibles crímenes de lesa humanidad por las fuerzas de Tigray en las zonas bajo su control en la región de Amhara desde julio de 2021″, subrayó Jackson.

Tanto en Kobo como en Chenna, sus habitantes contaron a Amnistía Internacional que fuerzas tigrinas robaron bienes de sus casas y comercios y saquearon y destrozaron propiedades públicas, incluidos centros médicos y escuelas.

«Estas atrocidades vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de una actuación rápida por parte de la comunidad internacional para investigar los abusos cometidos por todas las partes» y «obligar a los responsables a rendir cuentas», agregó Jackson.

La guerra estalló el 4 de noviembre de 2020, cuando el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, ordenó una ofensiva armada contra el FPLT, en represalia por un ataque a una base militar federal en Tigray y tras una escalada de tensiones políticas.

Según la ONU, unos 5,2 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Tigray, Amhara y la vecina región de Afar. Asimismo, miles de personas han muerto y unos dos millones se han visto forzadas a abandonar sus hogares debido a la violencia



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.