Almeida y Villacís, un matrimonio político que también tiene los días contados | Madrid


El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (i), y la vicealcaldesa, Begoña Villacís (d), conversan mientras cogen pesas durante su visita a la nueva Unidad Integral de Distrito (UID) de la Policía Municipal en Hortaleza, a 19 de octubre de 2021.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (i), y la vicealcaldesa, Begoña Villacís (d), conversan mientras cogen pesas durante su visita a la nueva Unidad Integral de Distrito (UID) de la Policía Municipal en Hortaleza, a 19 de octubre de 2021.A. Pérez Meca (Europa Press)

El resultado de las elecciones de Castilla y León también tendrá su efecto mariposa en el Ayuntamiento de Madrid, uno de los últimos bastiones donde resiste una coalición entre PP y Ciudadanos. Tras los resultados del 4 de mayo en la Asamblea de la región con la abrumadora mayoría de Isabel Díaz Ayuso y el batacazo del partido de Inés Arrimadas, que pasó de 26 a cero escaños, es decir, medio millón de votos menos, los ojos de todos los madrileños se colocaron inmediatamente en el palacio de Cibeles. Tras las dos últimas elecciones, solo queda mirar el calendario e ir tachando los días hasta la convocatoria electoral del año que viene para conocer qué dirán los madrileños de este binomio político.

En el palacio de Cibeles de Madrid convive ahora mismo un matrimonio político con dos caras. Hasta hace unos meses, para los focos, para los fotógrafos y para los actos en público había una consigna no escrita de mostrar un lado afable, cortés e impoluto entre los dos partidos. Había que proyectar una pareja modelo, una coalición política perfecta entre dos figuras de gran proyección nacional: un alcalde que ejercía de portavoz estatal de un partido, José Luis Martínez-Almeida, y una vicealcaldesa que de golpe y porrazo y tras la debacle de Ciudadanos en la Asamblea regional se convirtió de lleno en la gestora de los liberales en la capital de España, Begoña Villacís.

La realidad tras las sonrisas de las cámaras y tras las paredes blancas del imponente edificio del centro de la capital es muy distinta. Aquí convive a día de hoy una pareja política que de puertas para adentro trabaja por separado, con agendas diferentes, con desavenencias, tensiones, discusiones y hasta con fuertes desplantes. Los dos matrimonios, en realidad, son el mismo: el alcalde y la vicealcaldesa de la capital de España. Quienes conocen bien a ambos mandatarios coinciden en que el binomio Almeida-Villacís será muy difícil que se repita de nuevo, independientemente de los comicios que haya por el camino hasta las urnas de 2023.

Tras el resultado electoral del domingo en Castilla y León, el alcalde cerró la agenda institucional de puertas para adentro este lunes. Según fuentes de su círculo más cercano, tuvo varias reuniones internas, entre las que se habló de las urnas castellanoleonesas. Hace unos días, en algunos corrillos populares, el propio regidor barruntaba un resultado más amplio para su partido, como el resto de figuras y barones del PP. Sin embargo, 24 horas después del día de las urnas, el portavoz nacional de los conservadores decidió guardar silencio y no hacer valoraciones. Un movimiento inesperado, dado que siempre acostumbra a valorar los movimientos tectónicos nacionales ante la prensa.

Quien sí lo hizo a preguntas de los periodistas fue la edil de Seguridad y portavoz del Ayuntamiento, Inmaculada Sanz, durante un acto con los bomberos de la capital:

―¿Cree que el resultado de Castilla y León puede afectar a la coalición de PP y Ciudadanos en Madrid?

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No dudó ni un segundo: “La relación ha pasado ya por distintos momentos y convocatorias electorales y se ha mantenido sólida y fuerte. Seguimos teniendo un Gobierno consolidado”. Quienes trabajan a diario con ambos mandatarios coinciden en que la relación es “buena” y “aceptable”. Fuentes de Ciudadanos aseguran que ellos van a seguir luchando por su espacio. “No nos pueden tocar ya las narices, ¿para qué lo van a hacer ya? Falta un año para las elecciones, no creemos que intenten pescar en nuestras áreas, pero si lo hacen, entonces el que pierde es el PP porque la lealtad se desmontaría”. En su última entrevista con este diario, el alcalde de Madrid dijo: “Somos como un matrimonio en el cual somos capaces de resolver los trapos sucios dentro de casa”.

― ¿Y le gustaría volver a compartir una casa con ella en el año 2023?

—Me gustaría tener una casa lo suficientemente amplia del centroderecha encabezada por mí.

―¿Y por ella?

―Encabezada por mí.

Este será el último año de un matrimonio político que tiene los días contados.

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