Alas contra el machismo en la fiesta de las aves | Cataluña



Vuelve el viernes, fiel a su cita anual de arranque del otoño, el Delta Birding Festival (DBF), la gran feria catalana de la observación de aves que tiene su sede en el recinto Món Natura del Delta del Ebro. Y lo hace inevitablemente bajo la impresión de la noticia de las acusaciones contra el célebre ornitólogo Luis García Garrido, un nombre emblemático de la Estación Biológica de Doñana y de la conservación de pájaros en España. Una docena de personas han denunciado que García Garrido fotografiaba sin su consentimiento a jóvenes voluntarias en bikini durante jornadas científicas en las marismas de Huelva y Sevilla y abusaba de su poder para proporcionar acceso a la reserva natural.

El festival ornitológico catalán (23, 24 y 25 de septiembre, con un largo programa de actividades que incluye conferencias, salidas a observar aves, exposiciones, feria comercial y proyecciones) no va a posicionarse públicamente sobre el caso, pero su director, Francesc Kirchner, subraya su absoluto rechazo a comportamientos como el del que se acusa a García Garrido y que considera ya residuales en un sector, el de la ornitología, que se ha caracterizado hasta tiempos recientes por un dominio casi absoluto de los hombres.

Kirchner conoce personalmente a García Garrido y no le sorprenden las acusaciones. “Se sabía”, explica. “Todos conocíamos las historias de que iba detrás de las chicas. Ha habido mucha complicidad pasiva”. En todo caso, el director del DBF, recalca que el machismo que pueda pervivir hoy en la ornitología, a veces disfrazado de paternalismo, “es el mismo que hay en otros colectivos” y que en el sector se han dado muchos pasos para erradicarlo.

“Se han incorporado muchas mujeres”, apunta, “y desde el festival, aunque no nos planteamos de momento la paridad entre los invitados (entre los visitantes del festival hay alrededor de algo más de un 40% de mujeres y algo menos de un 60% de hombres, con una clara tendencia a irse equilibrando), venimos haciendo un esfuerzo proactivo, invitando a ornitólogas a dar conferencias y dirigir actividades o trayendo a grupos birders feministas como las Lechuzas Pajareras, consagradas a empoderar y dar visibilidad a las mujeres en la ornitología y el bird watching, y que estuvieron en 2019″. Hay que recordar que la primera persona en ver 8.300 de las 10.000 especies de pájaros fue una mujer: la gran birder Phoebe Snetsinger.

Ente los nombres conocidos que han pasado por el DBF figuran la especialista en aves marinas Nina O’Hanlon, la escritora Jennifer Ackerman, la naturalista Evelyn Segura o la ornitóloga finlandesa Vilppu Välimäki. Esta edición, destaca Kirchner la presencia de la investigadora suiza Susi Jenni, que hablará sobre el estrés provocado en los pájaros por efecto del comportamiento humano; la finlandesa Najda Wiesshaupt, que lo hará sobre el beneficio de cruzar observaciones ciudadanas y radares meteorológicos en el estudio de las migraciones; María del Mar Delgado, del CSIC, con una conferencia sobre los pájaros de invierno y el cambio climático, o Núria El Khadir que abordará la viabilidad de la introducción del lince ibérico (no todo son aves en el DBF) en Cataluña y Aragón.

En cuanto a los participantes masculinos, destacan Ali Alieslam, que ofrecerá una introducción a las aves y mamíferos de Irán, Xavier Bou que mostrará sus famosas ornitografías, Killian Mullarney, uno de los autores de la famosa guía Collins, que hablará de la influencia de la fotografía en la observación, y David Sibley, ávido y experto birdwatcher, con una conferencia sobre la psicología de la identificación de aves.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.

Suscríbete

Hace sólo unos días, añade Kirchner para ir calentando motores, se ha identificado un correlimos pectoral (Calidris melanotos), propio de la tundra, en el Delta del Ebro. A quien no lo localice siempre le quedará ver especies más comunes y el gran espectáculo de las colonias de flamencos. Este año habrá un marcador visible para ir sumando especies nuevas que se vayan observando a las 221 identificadas hasta ahora en las siete ediciones del festival (entre las rarezas de la lista, el andarríos maculado, visto en 2014, o el correlimos culiblanco, con perdón, en 2017).

El DBF, que como es habitual dedicará una parte de los ingresos a un proyecto de conservación, en este caso a mejorar el hábitat de los Ullals de Panxa, confía superar esta edición los 2.600 visitantes de 2019, que son el récord.

Puedes seguir a EL PAÍS Catalunya en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal





Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.